Primavera Sound 08: La gran Explosión

Barcelona 18 de Febrero 2008.

Hoy hemos seguido con atención la rueda de prensa en la que la organización del festival Español ha anunciado el 80% de los artistas que formarán parte de su cartel. Comebacks de lujo, bandas que ya se extrañaban sobre los escenarios, bichos raros de una calidad indiscutible en el panorama underground y otros tantos caramelos es de lo que estará llena la edición de este año de uno de los mejores festivales de Europa.

A continuación detallamos la totalidad de artistas confirmados hasta la fecha:

808 State,
A Place To Bury Strangers
Alan Braxe
Animal Collective
Apparat Band
Dj Assault,
Atlas Sound,
Autolux,
Awesome Color
Bill Callahan
Bishop Allen
Bob Mould Band
Bon Iver
Boris
British Sea Power
Buffalo Tom
Caribou
Cat Power
Clipse
The Cribs,
De La Soul
Deerhunter
Digital Mystikz
Dinosaur Jr.
Dirty Projectors
Dr. Octagon aka Kool Keith + Kutmasta Kurt
Edan & MC Dagha
El Guincho
Ellen Allien
Enon
Eric's Trip
Fanfarlo
The Felice Brothers
Fuck Buttons
Dj Funk
Gentle Music Men
The Go! Team
Grande-Marlaska
Health
Holy Fuck
Holly Golightly & The Brokeoffs
It's Not Not
Kavinsky
Kinski
Les Savy Fav
Lightspeed Champion
Madee
Man Man
The Mary Onettes
Mary Weiss
The Marzipan Man
Menomena
Messer Chups
Midnight Juggernauts
Mission Of Burma
Mixmaster Mike
Model 500
MV & EE with The Golden Road
Nick Lowe
No Age
The Notwist
Okkervil River
Om
Para One
Pissed Jeans
Polvo
Port O'Brien
Portishead
Prinzhorn Dance School
Public Enemy performing It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back
Robert Hood
Rufus Wainwright
The Rumble Strips
Scout Niblett
Sebadoh
Shipping News
Silver Jews
Simian Mobile Disco
Six Organs Of Admittance
Stephen Malkmus & The Jicks
The Strange Death Of Liberal England
Subterranean Kids
Supermayer,
Surkin,
The Swell Season,
Tachenko
Tarántula
Throbbing Gristle
Tiefschwarz
Tindersticks
Träd Gräs och Stenar
Vampire Weekend
Vórtice
Voxtrot
White Williams
Why?
Young Marble Giants.

Como verán un cartel bastan variado y por demás selecto. A destacar la inclusión de un alto porcentaje de Hip Hop del bueno con grandes clásicos del género como De la Soul o Public Enemy (que interpretarán al completo "It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back" dentro del ciclo Dont Look Back) o proyectos más recientes como Edan y Why?. Para los nostágicos de esas bandas pioneras de lo que luego cierto listillo llamo "Indie" ahí está la reunión de Sebadoh y Dinosaur Jr. (Barlow por duplicado), la vuelta a los escenarios de Buffalo Tom y la presentación del gran Stephen Malkmus y sus Jicks presentando lo que será su nuevo LP (Real Emotional Trash) pero sobretodo la vuelta al ruedo de esa maravilla que fue / es / será Young Marble Giants.

Gustosos esperamos también las apariciones primerizas de bandas como Atlas Sound (nuevo proyecto del Sr. Cox de Deerhunter), los riffs de Awesome Color del sello de Thurston Moore (Ecstatic Peace) y la presentación del nuevo trabajo después de algunos años en silencio de Tindersticks. En fin, una vez más allí estaremos corriendo de un lado a otro e informadoles de todo lo que ocurra este año cuando el jueves 29 de mayo el bonito forum de Barcelona empieze a arder, y nosotros con él.



Como ser Nels Cline


por: Jorge Páez.


Gracias a la gentileza de Carla Bozulich (de quien encontrarán sustanciosa información y entrevista en nuestro último número) pudimos contactarnos con Nels (guitarrista de Wilco y casi una leyenda del Jazz underground en NorteAmérica y aledaños) para conversar un poco de su trabajo solista y su ingreso a las filas de la banda de Jeff Tweedy.


Nuestra sorpresa fue grande cuando el propio Cline amablemente nos invitó al concierto que Wilco daría en Madrid como parte de la gira de presentación de su nuevo disco, “Sky Blue Sky”. Ni cortos ni perezosos pues, enrumbamos hacia Madrid desde el norte de España, encantados de encontrarnos otra vez a los Wilco encima de un escenario.


El concierto de los de Chicago aquella noche no pudo ser mejor, la banda funcionó de maravilla en el escenario, con cada integrante asumiendo una función primordial en el sonido de las canciones, todo una máquina de relojería, sin mecanismos sobreactuados eso sí. Luego vendría nuestro encuentro con Nels que -ante la descarga de energía que propuso en el escenario- supusimos corto. Nada estuvo más lejos de la realidad.Nos olvidamos de los tecnicismos y -ante la invitación de Cline- acomodamos espaldas en el tour bus de la banda y lo que vino una a continuación fue una extensa charla sobre muchos temas, acompañada claro de unas cuantas cervezas.


Nels nos contó un poco de su trabajo con Cryptogramophone, excelso sello que se dedica a distribuir parte de la escena de free jazz y desvaríos varios dentro de la rama en norteamérica, de su amor incondicional por la banda Low y de las locuras de Alan Sparhawk, de su última colaboración con Carla Bozulich (atentos a su próximo disco como Evangelista) y de muchas cosas más que probablemente incluiremos en el próximo número de Interzona. La charla fue tan agradable que decidimos continuarla en Zaragoza donde Wilco tocaría al día siguiente. Así que recogimos maletas y casi en plan Almost Famous partimos a la tierra de los Héroes del Silencio (tienen una cerveza con sus caras y todo en su ciudad), pero esa es otra historia.


Ya en Zaragoza la actuación de Wilco volvió a sorprendernos gratamente, no sólo porque vimos a un fan que los sigue por todo el mundo (el propio Tweedy le pedía que se diera unas vacaciones) sino porque nos volvieron a entregar un concierto impecable, potente como pocos y con desarrollos instrumentales que además de técnica chorrean vísceras por los cuatro costados, genialmente grotescos vamos. Después vino lo que siempre hacemos con los amigos, un amable intercambio de discos que quedó pendiente con Nels en Madrid.


Por su lado el nos propuso el próximo trabajo de Stephen Malkmus a editarse en marzo (Real Emotional Trash), que será “a fucking blast” según el propio Nels, luego nos regaló dos joyas editadas en Cryptogramophone: la primera, el último disco de los Nels Cline Singers (Draw Breath), trio de free jazz comandado por Cline que se acompaña esta vez de Devin Hoff (en el contrabajo), Scott Amendiola (en la batería, percusión y electrónica) y como invitado estrella el propio Glen Kotche de Wilco, el otro regalo un disco a medias con el actual batería de Bjork y colaborador de hace mucho de Cline, me refiero a Chris Corsano.


En fin yo que ustedes prestaría atención al próximo número de Interzona. Pueden saber más de Nels en su página web que es como una fuente de información infinita, no sólo de la gente con la que ha colaborado desde 1979 (ojito a la lista que incluye a Mike Watt, Thurston Moore, Lee Ranaldo, Carla Bozulich, etc) sino además detalles casi patólógicos sobre sus instrumentos, efectos y demás sobre este genial guitarrista pero antes que nada una persona extraordinaria.


Thanks a bunch Nels!


Conoce a Nels Cline:
Web oficial
Wilco
Cryptogramophone



Resumen: Primavera Club 07


El hermano pequeño del Primavera Sound, así le llaman al primavera club, una delicatesen que nos regala la organización del festival GRANDE (sí, literalmente y sintácticamente) durante una de las semanas del otoño español. La principal característica de este Primavera Club es reunir a artistas que han tenido una especial acogida en alguna edición pasada del Primavera Sound, o que a raíz de la terca petición de los participantes en el foro del festival (melómanos compulsivos adorables) son fichados al cartel, pero la máxima una vez más es arriesgar por artistas poco conocidos cuyos discos son auténticas joyas por descubrir, algunos de ellos inclusive desvirgándose en España en esto de tocar en vivo frente a un público cómodamente acomodado en un precioso auditorio.


La gripe traicionera y un virus desconocido hicieron que nos perdiéramos las presentaciones de gente como The New Pornographers (a los que pudimos ver el año pasado dentro del cartel del mismo Primavera Club) y No Age, además de varias bandas más que tocaron durante la semana, una pena. Lo que viene a continuación es un resumen de lo que pudimos disfrutar de la edición de este año:



RUIZ PANTALEÓN

El nuevo proyecto del guitarrista de la excelente banda barcelonesa 12TWELVE Jaime Pantaleón y Maxi Ruíz (Ferenc) se presentaba en absoluto debut frente a un auditori aún a medio aforo debido a la hora. Durante menos de una hora (¿minimal tech, minimal expo?) pudimos disfrutar de los desparrames-guitar-hero con moogerfooger a los que ya nos tiene acostumbrados Jaime en su proyecto principal, todo esto ferozmente atacado por las bases electrónicas de Maxi que, parapetado detrás de una I-Mac e intentando escapar del humo que no se quiso irse durante todo el festival, disparaba secuencias, samplers y demás armamento de bits. Un concierto que nos hizo intentar localizar de inmediato una copia del disco que hace ya algún tiempo vio la luz en España.




BRACKEN

Ante el retraso de John Vanderslice que estaba programado para tocar después de Ruiz Pantaleón no le quedó otra a los Bracken que cubrir su horario y reemplazarlo. A pesar de que en disco el proyecto de Chris Adams de Hood es bastante disfrutable, en vivo nunca llegamos a cogerle el pulso, sus canciones se tornan en exceso distendidas, como si siempre trazaran el camino pero nunca llegaran a algún lado, eso aunado a presentarse inmediatamente después de una banda con muchas similitudes estilísticas hizo de la presentación de Bracken algo bastante desabrido y por momentos indiferente, lo que suele ser peor que llegar a ser simplemente malo. Otra vez será.




JOHN VANDERSLICE

El concierto de Vanderslice fue algo así como ver jugar por internet a la selección peruana, jugó bonito, con pases impecables, pero le faltó siempre el puntillazo final, que estuvo más cerca que nunca cuando a mitad del concierto Vanderslice y cía. decidieron bajar del escenario y tocar unas cuantas canciones en medio del público, convirtiendo su sonido en lo que realmente es, un sonido que suena mejor limpio, puro, hasta cantautoril si me permiten la barrabasada. Ahí fue cuando tiró todos los tiros al palo, pero arriba en el escenario del auditori, increíblemente inundado de una atmósfera de luces oscuras y con una ecualización de vitrina shopping center las canciones de Pixel Revolt y Emerald city (dos discos que crecen con el tiempo) sonaron demasiado plastificadas, demasiado ajenas. Al final un buen concierto que pudo ser grande.




EARTH

Llegaba el turno para la banda que ha hecho un evangelio a base del drone y del minimalismo campestre, los 5 integrantes de Earth se plantaban encima del escenario a inundar todo de repetición y compases largos y lentos. Contundencia sísmica que hizo que algunos de los presentes entrarán en una especie de trance chamánico (al lado mío un niño acostado sobre el suelo con los ojos cerrados parecía expulsar baba blanca por la boca) y algunos otros en la desesperación absoluta. Estar en un concierto de esta banda es difícil, lo amas o lo odias, te aburres o te concentras, la verdad es que al final me quedó la sensación de haber presenciado algo muy bueno, de haber sido transportado a un raro desierto en cuya realidad paralela avivada (o denostada según se vea) conviven baterías a ralentí y trombones que retumban en el pecho.




LIARS

Esperábamos con ansias a Liars, su carrera discográfica era una motivante excusa para proyectar este concierto como uno de los mejores del festival. Su última placa – donde vuelven a girar la tuerca de sorpresiva manera – ha sido una de las más gratas experiencias sonoras de este año y nos preguntábamos como podría ser su presentación.


Odio cuando en un concierto la banda no sale al completo desde un primer momento, el ejercicio de provocar no se qué especie de teatro del misterio dejando al vocalista tras bambalinas mientras la banda empieza los primeros acordes me parece algo tonto y sobreactuado, más de concierto en estadio que de una banda que viene a darlo todo y a defender un repertorio. Así pues, cuando el 99% de Liars salió a escena más no su vocalista ya intuía por donde iban a ir los tiros, poco después apareció un Angus Andrew vestido de traje blanco impoluto acercándose al micrófono casi reptando en lo que parecía haberse convertido en una pasarela y ya no un escenario.


El concierto de Liars fue bueno, no lo vamos a negar, íntegro, con bases afiladas a base de una guitarra demoledora y algunas secuencias que empapaban de distorsión cada una de sus canciones, destrozaron en mil pedazos las pocas excusas de algunos para incluirlos en el saco del “punk funk” de marras, eso sí quizá se hizo demasiado corto (buena señal en todo caso) pero de no haber sido por la pose “miren que raro y loco estoy” de su vocalista a mi me parece que otro gallo hubiera cantado encima del auditorio del fórum de Barcelona, en todo caso me quedo con lo bien que sonaron canciones como Plaster casts of everything y ese indescifrable cover de The Doors que más que un hecho pareció una leyenda urbana después del concierto por su inenarrable re - interpretación.




THE PONYS

A cocachos aprendí mi labor de colegial, en el colegio fiscal del barrio en que nací.


A puñetazo limpio, como enzarzados en una mecha descomunal no se sabe contra quien, así arrancaron los Ponys. Ya desde que el guitarra interrumpió abruptamente con acoples varios y distorsión al dj de turno intuíamos a lo que había venido la banda. Su power “todo” salpicado de pop actuó de refrescante demoledora después de haber estado plácidamente sentados en el auditori (este concierto se hizo en una sala normal, es decir donde puedes saltar y berrear un poco). Con un falso final aplastante (incluida la destrucción de la batería) la banda nos recordó que ya estaba bien de silencios respetuosos. Como llegaron se fueron, rápido pero como se disfrutó.




PARTS AND LABOR

A pesar de que el sonido no estuvo del todo de su lado Parts and Labor salió a defender su último LP – Mapmaker – con pelotas y mucha actitud, si bien es cierto que las demagogias rítmicas del baterista no eran de nuestro total agrado, el núcleo de la banda - que se centra en un bajo procesado, ensuciado y finalmente escupido de distorsión y unos teclados que pierden el nombre en cada acorde- nos encantó. Es de agradecer que se desvirguen este tipo de bandas dentro de un festival, ahí radica justamente el encanto de este Primavera Club.




JOSEPH ARTHUR

Vaya estafa. Que sí, que está bien traer dos rubias guapas que sepan menear la guitarra y el bajo entre las piernas (lo de la bajista daba un poco de asquito la verdad) pero al menos defiende tu repertorio sinceramente y no bañándolo de grandilocuencia y pose rock star. Menos pelucas de colores, corte de pelo ingenioso y más buena música.


Lo de Joseph Arthur sonó a rock para las masas del más pobre y mustio, más cerca de banda heavy sin gusto que de Queen y esos coros femeninos por dios, la oveja negra del festival en negativo.




DEERHUNTER

En disco no nos habían llamado demasiado la atención y nos temíamos de Bradford Cox ( su vocalista y compositor) algo parecido a lo que pasó con Angus de Liars, alguien que iba a salirnos a exhibir su compleja personalidad y sus movimientos matemáticos de baile (no ayudaba el hecho de haber sido relacionado en algún momento con la pedofilia y haberlo visto travestido en alguna que otra presentación).


Estúpidos prejuicios los nuestros que quedaron a un lado en cuanto la banda empezó a tocar el que sería el último concierto antes de entrar en una especie de “Hiato” que los tendrá fuera de los escenarios por tiempo indeterminado. En vivo Deerhunter parece arrinconar sus canciones contra una base rítmica donde el bajo juega un papel principal (O es eso o es que el sonidista así lo tenía pensado), en todo caso dieron la talla en una presentación de lo más modesta y basada principalmente en la defensa de unas canciones que a pesar del barullo que llevan por encima resbalan de vez en cuando en melodías perfectamente bailables (la misma Cryptograms por ejemplo). Grata sorpresa.




THURSTON MOORE

Ver a Sonic Youth en concierto o a Thurston Moore en este caso es como tener nuevamente la esperanza de que las bandas legendarias (porque Sonic Youth es desde hace mucho una banda legendaria) siguen tocando porque aman la música. Otra vez el sr. Thurston Moore demostró en Barcelona que ganas le sobran y talento no menos. Con una banda de auténtico lujo que incluía a Chris Brokaw (de Come) en la guitarra, Samara Lubelski (que colabora con Tower Recordings y MV & EE) en el violín,y el gran Steve Shelley en la batería, Moore desgranó Trees outside the academy – su último trabajo – de inmejorable manera.


Lo llevó por donde quiso, desde el folk a medio tiempo y el pop de bajo trotón hasta reincorporar la disonancia y la distorsión, pero esta vez colgándose una guitarra acústica al hombro. Sonaron casi todas las canciones de su último disco en solitario más unas cuantas de Psychic Hearts, su anterior LP de “canciones”. En fin, nosotros recuperamos la ilusión y Thurston –cada vez que lo vemos- parece recuperar la juventud, genial.



Resumen: Primavera Sound día III

SHANNON WRIGHT




Acompañada de una guitarra eléctrica y un piano Shannon Wright demostró ser una bestia encima de un escenario. Sus destellos eléctricos a base de rasgueos punzantes (no usaba uña para tocar su guitarra) hicieron que las canciones de Let in the Light -su último disco- sonaran más descarriadas que nunca y sus aproximaciones al hermoso piano de cola que le habían proporcionado cabalgaron dulces como la seda. Delicada a veces, visceral la mayoría del tiempo, mucho nos va a costar olvidar esos retorcijones de cadera y esa manera de tocar la guitarra. Lo de Shannon fue de Urgencias.


THE APPLES IN STEREO




Fans acérrimos de sus primeros discos (aún recordamos con emoción la primera vez que escuchamos The discovery of a World inside the moone) pero temerosos de que pudieran presentar su último trabajo (New Magnetic Wonder) exagerando un poco la dosis de azúcar, acudimos a la cita con los Apples in Stereo lamentando su penosa coincidencia con Ted Leo and the Pharmacists.


Apenas empezó el concierto nos dimos cuenta rápidamente que -contradiciendo sobremanera nuestros pensamientos- lo del Sr. Robert Schneider y compañía (que incluía a gente de la estupenda banda Olivia thremor control) era puro power pop, pura energía con guitarras rítmicas que a esa hora, cuando todavía el sol golpeaba en la cara, eran perfectas para bailar empuñando una cerveza bien fría. Así pues sonaron de las nuevas las más ELO (especialmente Same Old Drag), otras píldoras de pop con calidad como Energy y Can you feel it y algún que otro recuerdo del pasado .


El agradecimiento por hacernos saltar y bailar durante una hora y algo más tuvimos la suerte de dárselo personalmente a la banda, cuando en el aeropuerto de Barcelona coincidimos con ellos en el control de Aduanas. Nunca se sintió mejor quitarse el cinturón y pasar por el detector de metales.



ARCHITECTURE IN HELSINKY


Empezaron como se esperaba: festivos, coloridos y con mayas moradas, pero poco a poco se fueron sumergiendo en el encogido y mediano Places Like This (por aquél entonces un disco sin estrenar oficialmente pero que ya circulaba por internet), y fue allí donde todo les quedó un poco grande.


La banda cayó en un pozo de anquilosamiento de donde ni siquiera los intentos de sus dos vocalistas por entusiasmar al personal lograron sacarlos, si después de media hora hubieran terminado su presentación igual nos quedaba un mejor sabor de boca.


PATTY SMITH



Patty Smith -a la que parece que los años no le pasan por encima sino más bien por debajo- sigue siendo un portento encima de un escenario. Ya desde que lo abordó regalándonos esa sonrisa malvada todos supimos que la velada iba a ser especial y vaya que lo fue. Ver a la Smith gruñendo, escupiendo (sobretodo) y dejándose la garganta en clásicos como Gloria, Because the night y la impagable Free money, era darse cuenta de que estabas en frente de una explosión de energía. Esto sí era punk y no aquello de cojudos insufribles y quinceañeros con babero lleno de pinnes.


En un momento del concierto Patty aprovechó que el genial Nels Cline (Wilco) andaba por ahí para invitarlo a tocar una irreconocible versión del Smells like a teen spirit de Nirvana y el final con Rock and Roll Nigger -con una Smith con puño en alto al grito de “People you can change this shit that we´re living in”- provocaba salir a las calles de nuevo a buscar una revolución. Esto no se hace, con esto se nace. Vaya cátedra.


SONIC YOUTH performing DAYDREAM NATION



Cuando nos encaramamos contra la verja que divide el pool de fotógrafos de la primera fila del escenario Rock de Lux con Miguel Uza (ex Rayobac, gran amigo y encantador anfitrión radicado en Barcelona) divagábamos acerca de qué estábamos a punto de presenciar, es decir, qué podría sentirse al ver por primera vez a una banda tan mítica como Sonic Youth, con la cual muchos hemos crecido, interpretar al completo uno de sus discos más emblemáticos. Ni en nuestros sueños más húmedos nos lo hubiéramos imaginado, pero estábamos a punto de vivirlo.


Tengo recuerdos confusos de los 30 primeros segundos del concierto, cuando Thurston Moore, Kim Gordon, Steve Shelley y Lee Ranaldo salieron a escena una marea de gente me arrancó de la primera fila y me fue llevando para atrás, atrás aproximadamente 18 años, el año en que Daydream Nation vio la luz. Escuchar ese Teenage Riot escupido en pleno 2007 y ver a la banda como si en realidad la fuente de la eterna juventud existiera parecía no ser real. ¿Era esa Kim Gordon la que saltaba y se retorcía en el bajo?, ¿Era ese Thurston Moore el que como si tuviera 16 años se emocionaba con cada acople que salía de su guitarra?, ¿Era esto realmente Sonic Youth tocando el Daydream Nation entero en pleno 2007?.


Cada canción sonó enfermizamente potente, con una energía que parecía emanar de los cuerpos de cada integrante de la banda, paso a paso fueron desmenuzando un disco que tantos gratos momentos nos ha hecho vivir a esta nación de soñadores, el titulo nos venía que ni pintado. Porque sí pues para haberse pensado estar viendo esto tenías que haber sido un Daydreamer en potencia, la gente grita, enloquece y la banda lo da todo, cada canción suena como me imaginó habría sonado en el 88, un abismo de placer disonante.


Hacia el final cuando ya todo Daydream Nation había sido interpretado y pensamos que nuestros cuerpos ya no podían resistir más, reapareció la banda (¿qué comen los Sonic Youth?) y para ENORME sorpresa de todos acompañados nada más y nada menos que del gran Mark Ibold, ex bajista de Pavement y acompañante de Kim Gordon en su proyecto Free Kitten. Con el al segundo bajo Moore y compañía nos regalaron un pequeño repertorio que incluyó canciones de Rathed Ripped su último disco y algunas más.


¿Alguien no creía en los milagros?


WILCO


Si a la música en vivo le tuvieramos que poner nombre propio el de Wilco tiene todas las papeletas para llevarse el premio gordo. ¿Alguna vez leíste que los conciertos de Wilco son demasiado buenos?, ¿sí?...créetelo. Con un ténico de sonido expresamente amenazado con que si subia el volumen más de lo debido lo mandaban de paseo, la gente de Jeff Tweedy salió a defender las canciones de Sky Blue Sky, disco que la prensa especializada ha tratado tan mal. Pues bien, la máquina de relojería esa noche del Primavera funcionó a la perfección, con un Nels Cline increíble a la guitarra y un Jeff Tweedy pidiendo algo de acción de parte del respetable -no paraba de pedir que gritaramos eso del Ole, ole, ole futbolero-, en fin un fin de fiesta increíble, con un repertorio de grandes canciones y una banda en plena forma, que como lo pudimos comprobar en una pequeña mini gira que nos llevo a Zaragoza y Madrid de la mano del propio Cline (atentos a una futura reseña de esa aventura) mejora con el tiempo, lo de Wilco es pues una gran máquina cuyas piezas (Todas) se complementan a la perfección encima de un escenario.



BATTLES



La psicología del ritmo, o la matemática del baile. Gracias a la sabia decisión de los Klaxons (si pues no nos apetecen mucho) de cancelar su bolo dentro del festival, pudimos salir disparados hacia el escenario Rock de Lux y disfrutar de Batlles, quienes modificaron su horario (les tocaba empezar justo a la mitad del concierto de Sonic Youth) para reemplazar a los faltones.


Cual rave en fábrica alemana (al aire libre esos sí) pudimos disfrutar de unos Batlles en pleno esplendor. Lo de esta banda es huír de la experimentación sesuda y catedrática para entregar sin complejos -y sin concesiones tampoco- unas "canciones" que son la perfecta amalgama entre baile, ruido, celebración y muchas cosas más que no podríamos definir con palabras. En vivo son todo un espectaculo, desde su forma de disponer el escenario (ese hihat bien alto de Stanier -ex batería de Helmet- es ya todo un símbolo) hasta el desparrame de parafernalia tecno-eléctrica (menudo trabajito les debe costar a los técnicos armar un escenario para los Battles).


Si el año pasado era emocionante escuchar corear a miles de personas ese inicio de Race for the prize con Flaming Lips, este año sin duda uno de los momentazos fue escuchar el estruendo del público ante el inicio de Atlas (hit GRANDE donde los haya del año que termina). Magnifico, ruidoso, una fiesta que lamentablemente para nosotros había terminado, pero de que forma.



Finalmente agradecer sobremanera a la organización del festival por hacernos sentir como en casa durante nuestra aventura primaveral, especialmente a Melanie Gardie sin cuya ayuda probablemente aún seguiríamos buscando a Alan Sparhawk y familia por las calles de Barcelona.




Resumen Primavera Sound 07: Día II

MUS



Era de obligación ir a ver a Mus a primera hora al Auditori, en parte porque son de Asturias, región española que en la actualidad me cobija. A pesar de que la noche anterior había sido dura, larga y con final festivo. La banda conformada por Fran Gallo y Mónica Vacas abrió el auditorio a eso de las 5 de la tarde aún con poca gente (la mayoría todavía desperezándose de la resaca sónica de la noche anterior). Presentaron “La Vida” su último largo con el apoyo de una banda que se mostró sólida, llevando aún más por el lado ensoñador la música de Mus que ya de por sí es una invitación a dejarte resbalar en tu butaca, cerrar la boca (cosa que algunos no entienden o no saben cómo hacer en un concierto) y disfrutar.


Y eso hicimos. Nos dejamos seducir por las canciones que nos iban regalando unos Mus que parecían entender muy bien de lo que va esto de abrir el segundo día de festival y tocar en un auditorio, fue un concierto sereno, silencioso y bonito, nanas de Folk asturiano tamizado con Folk universal para melómanos zombis, mejor imposible para empezar.


DAVID THOMAS BROUGHTON




De David Thomas Broughton nos podíamos esperar de todo, sus conciertos son ingeniosos estrenos, sensacionales caídas libres donde más te vale no suponer nada. Cuando apareció en el Auditorio armado solamente con su guitarra y aparentemente sin ningún pedal sampler bajo sus pies nos empezamos a preguntar que tan bien podría solventar el concierto David, que no posee una técnica extraordinaria como José González por ejemplo, pero que por otro lado aplica trucos en escena que no serán un derroche de técnica pero si de imaginación.


Nos podíamos esperar de todo pero igualmente quedamos sorprendidos. Se sacó las tabas a mitad de una canción para utilizarlas como improvisada percusión sobre una base de capas de guitarra entre la melodía y el desparpajo Folk, hacia la mitad del concierto Thomas Broughton entra en una especie de catarsis chamánico donde cualquier elemento a su alrededor le sirve para aderezar sus canciones, así pues arrastrar una silla por el escenario se transforma en un loop chirriante de distorsión, el ruido de su cabeza chocando con el micrófono un ritmo y casi al final salta a la platea del auditorio y empieza a hacer una especie de footing in-door subiendo y bajando las escaleras del auditorio mientras sus instrumentos (la silla, las zapatillas, su guitarra y los demonios invisibles que lo acompañan allá arriba) seguían solventando unas canciones que – gracias a dios – son cada día mas difíciles de encasillar.


BILLY BRAGG




Uno de los mejores conciertos del festival con diferencia. El Sr. Bragg nos enseñó aquella tarde tan sólo con una guitarra eléctrica que lo que hace falta para desmembrar un discurso político y armar uno consiente es el humor y el humor de Bragg es uno de los mejores que yo he escuchado en mi vida y dentro de un concierto. Así pues, Billy fue entonando semi himnos que el público o más bien su público conocía al dedillo, entonábamos las canciones con una sensación de emoción inexplicable, mientras Bragg ejercía sanos ejercicios de democracia haciéndonos votar para escuchar un cover de Elvis o de Dylan (ganó Dylan claro) para salirse por la tangente con una canción de los Carpenters. Impagable sus repertorio e impagable las anécdotas que iba resbalando entre canción y canción, todavía sonrío solo al recordar aquella que contó de un personaje inventado a base de The Clash y Johnny Cash (claro Johnny Clash) y su intercambio de palabras con una monja en una de sus presentaciones.


Todo esto amigos escuchando GRANDES CANCIONES como New England y Greetings to the new brunette, con un final inmejorable: Bragg debajo del escenario en un abrazo comunitario con la gente, fue como abrazar a tu mejor amigo, nunca escuche a tanta gente dar las gracias con tanta emoción a un artista después de un concierto. Enorme!


BLONDE REDHEAD



La banda de Kazu y los gemelos Pace hizo su aparición en uno de los escenarios del Primavera cuando el sol todavía nos estaba distrayendo los ojos. Fue un muy buen concierto, sin grandes alardes de pirotecnia escénica, el sonido de los Redhead en vivo es una masa que va transformándose conforme avanzan en las canciones, eso aunado a una ligera aceleración en el ritmo de los temas de 23 hace que en vez de quedarte estático pensando en Plutón o Marte (¿nuevo shoegaze? Nahhh!) te pongas a mover los pies y todo se vaya tornando en una especie de bienvenida al baile que nunca exagera en sus pretensiones (algo parecido, quizá a menor nivel, a lo que hizo Stereolab dentro del mismo primavera el año pasado o a lo que haría Fujiya and Miyagui al día siguiente este año). En fin balance positivo y disfrute total cuando sonaron canciones como Dr. Strangelove o Spring and by summer fall y ese bis con un par de temas de su discografía anterior fue impagable.



BAND OF HORSES



Teníamos que elegir y elegimos, porque nos encantó Everything all the time -su primer disco- y no pues, al menos yo no creo que Band of Horses sean unos simples émulos de My Morning Jacket, más ahora que la banda de Jim James ha decidido dedicarse a invadir estadios con un sonido “más grande”. PEDAZO DE CONCIERTO que se sacaron de la manga los Horses. A pesar de que los problemas que tuvieron con el sonido eran insoportables (llegó un momento en que yo mismo quería subirme al escenario a romperle la cara a algún técnico) tanto así, que uno de los momentos más aplaudidos del concierto fue cuando Ben Bridwell -su vocalista y compositor- al grito de “Fuck Off” mandó a volar su micrófono de un certero cachetadón.


Por eso y porque supieron sacar adelante un concierto con tantos problemas y salir airosos, porque canciones como The Great Salt Lake y The Funeral (a pesar de las interrupciones) sonaron ENORMES y porque nos regalaron algunos adelantos de Cease to Begin (Is there a ghost por ejemplo) un concierto notable. Tuvimos suerte, elegimos bien.



THE FALL


Otro de nuestros conciertos más esperados. Ver por primera vez a Mark E Smith se nos presentaba como un sueño hecho realidad que se vio cumplido con creces en lo que fue su presentación dentro del festival. The Fall desgranaron en su mayoría el repertorio de su nada deleznable último LP, Reformation post TLC. Ya se sabe que a mister Smith no le gusta mucho eso de hacer un greatest hits basado en su propia carrera discográfica. Así que si mal no recuerdo todo su repertorio se basó en un último LP que – esto era poco predecible – nos hizo tonear como descocidos.



La banda que acompaña actualmente a el desgraciado de Markie es una demoledora del ritmo, las canciones suenan mucho más descaradas y brutas en vivo y el sr. Smith (con el cual tuvimos un encuentro extrañísimo en un hotel de Barcelona) enfundado en guantes de piel negra y con su ya clásica dicción imperativa se paseaba como perro enjaulado encima del escenario, mandando todo a la mierda con cara de muy pocos amigos y jugando a subir y bajar como le daba la gana el volumen de los amplificadores de la banda.


En cierto momento hasta llegó hacer alarde de sus cualidades de machista descorazonado cuando en la única canción que cantaba esa chica de los teclados (su actual esposa, la pobrecita) le arrebato el micrófono de mala manera para seguir regalando al respetable – o más bien escupiéndonos – mala baba de la buena. En fin, todo lo que podíamos y no podíamos esperar de un concierto de este gañan, genial.


MODEST MOUSE


Modest Mouse ya no es lo que era, discográficamente es una banda que nos ha ido decepcionando poco a poco y mucho me temo que de ahora en adelante no haya marcha atrás en lo que parece ser una carrera paralela a tantas bandas de post punk festivo con pose seria que existen hoy en día. Pero fuimos ilusionados en siquiera escuchar alguna canción de no sé, ¿el Moon and Antartica por ejemplo?.


El comienzo no pudo ser mejor, saltamos de emoción al escuchar los primeros acordes de Paper thin walls. El pirata Isaac Brock con parche en el ojo y su banda (que incluía al excelso Johnny Marr en la guitarra) aparecía en escena y abría el concierto con una canción incluida en uno de sus mejores discos (The Moon and Antartica claro), no podía ser mejor y –para serles sincero- la verdad no lo fue.


Conforme se fueron sumergiendo en discos recientes (era evidente que la muchachada extranjera esperaba como agua de mayo canciones como Dashboard y Float On, al menos las dos gringas que tenia al lado era lo que más querían. GRRR) el concierto se tornó en una especie de discoteca asíncopada a dos baterías. Eso sí, he de reconocer que la contundencia de la banda es implacable, el problema es que –¿Qué diablos pasó en el escenario ATP?- el sonido no fue del todo generoso, evitando que las capas de guitarra y demás artilugios que parecía estar cocinando el amigo Marr pasaran por momentos desapercibidos.


Ver a Modest Mouse fue pues ,conforme la noche se iba haciendo más oscura, un gentil hola de casi 8 años y un adiós de dos discos, mucho gusto Isaac fue un placer.



LOW



El concierto de Low fue algo especial para quien escribe estas lineas, Horas antes estuvimos hablando con ellos en el hotel donde se alojaban e hicimos una estupenda entrevista (no por quien pregunta sino más bien por quien responde) y conocimos a la magnífica gente de su equipo.


Es cierto que tal vez no eran las horas apropiadas para una banda que se desgarra en el escenario y silencia todo a su alrededor, pero una vez iniciado el concierto fue una tras otra píldora de canciones densas pero con musculo. Las canciones de Drums and Guns -el genial último disco de la banda- suenan en concierto mucho más desgarradoras y viscerales, la guitarra Alan Sparhawk se transforma en arma letal que mata dulcemente en piezas como Breaker y Violent Past.



Cuando Alan anunció que todo iba ir a peor (justa advertencia tras escuchar los atronadores beats que venían desde otros escenarios del festival) sabíamos que moriríamos de pie en frente de ese escenario, lo que nunca nos imaginamos es que debido a la maravillosa intervención de Vickie Gilmer (manager de la banda) las balas nos vendrían desde tan cerca. Así pues pudimos "disfrutar" de la mitad del concierto encima del escenario, alucinados, casi babeantes con compañías tan surrealistas como la de Nels Cline dela banda Wilco, la mitad de los Band of horses y todos los Built to Spill, quienes tocarían justo después de la banda de Duluth.


Dulce castigo el de Low. Sí pues, a esto se le llama un sueño hecho realidad.


BUILT TO SPILL



Todavía encima del escenario ATP y preguntándonos ¿qué demonios hacíamos allí? pero más felices que nunca, intentamos mantener la cordura y presenciar el concierto de los Built to Spill tranquilamente, cosa que nos fue imposible una vez que Doug Martsch y los suyos tomaron el escenario para dar inicio al concierto.


Lo de Built to Spill se nos pasó en un suspiro, aún tengo una imagen borrosa de todo ello, los problemas de sonido que aparecieron al principio se fueron diluyendo conforme Martsch destilaba su Missisipi-Delta-blues-hecho-en-Jupiter. Cuajaron bien sobre todo las que van directo al estomago con los indefinibles punteos de Doug como protagonistas, para el momento que empezó Carry the zero (una de nuestras canciones preferidas de toda la vida) perdí por completo la compostura a riesgo de ser desalojado del escenario donde me veía intruso. Nuestro particular 90´s wet dream solucionado en una noche.



Resumen Primavera Sound 07: Día I


Vamos a empezar todo esto dejando algo claro, el Primavera Sound es uno de los mejores festivales al que puede asistir un melómano compulsivo, ansioso por demás y casi un freak de la buena música. Este festival está pensado básicamente (en un 90% digamos) en acercar a la gente bandas que son todo un sueño húmedo para aquellos que nos tomamos en serio esto de ver conciertos y comprar discos.


Algo que me llamó especialmente la atención, es la manera casi maternal que tiene la organización del Primavera para con sus asiduos, aquellos que no se pierden una sola edición y que – y esto merece un aplauso ensordecedor – tienen influencia casi directa sobre el cartel final del festival. Por intermedio del foro de la web del Primavera -además de sesudos debates y discursos que llegan al corazón- podremos encontrar también votaciones varias que la misma organización anima a realizar y que tienen -como dije ya dije- un alcance bastante poderoso en el cartel final. Además de esto, los conciertos pre y post festival se hacen de manera gratuita para los poseedores del abono de tres días, y los artistas que participan en ellos son de un nivel más que notable. Así en la edición de este año tuvimos la oportunidad de deleitarnos con Centro-Matic (la banda de Will Jonson también miembro de South San Gabriel) ,At Swim to birds,Oslo Telescopic,Apostle of Hustle yOf Montreal entre muchas otras. Gratis y fuera de los días del festival, bendita locura.


TOQUÉMONOS TODOS: LO QUE PUDIMOS VER


Pero centrémonos en la edición de este año que fue especialmente buena ya no sólo por el cartel de lujo que se presentaba, sino porque es el primer año en que el Primavera Sound unió fuerzas con otro de los festivales más respetados de todo Europa, me refiero al ATP (All Tomorrow Parties). Los organizadores del festival Inglés se encargaron de la selección de bandas para todo un escenario y de presentar su serie de conciertos “Don´t Look Back”, donde una banda o artista presenta al completo un disco que haya sido de un impacto notable en el mundo de la música pop-ular y no tan pop-ular.


Así, en esta edición se presentó como plato principal a dos de los más grandes mitos que ha parido el under norteamericano: Slint interpretando esa joya de rock oscuro que es Spiderland y Sonic Youth haciendo lo propio con Daydream Nation. Harían lo mismo The Dirty Three (la banda del Bad Seed Warren Ellis) presentando Ocean Songs y nada más y nada menos que los Melvins tocando de pe a pa HOUDINI, uno de sus mejores discos.


Nunca sufrimos tanto como cuando nos dábamos cuenta de que debido a la cantidad de buenas bandas que tocaban se nos haría imposible ver a todas, y la verdad jodió mucho no haber tenido ese lado Espiritual lo suficientemente desarrollado que me permitiera el desdoblamiento físico tan necesario en estos casos. Como diría un libro de cuentos que me regalaron cuando era chibolo: Empecemos ahora.


HERMAN DUNE



A la banda de los hermanos David Ivar y Andre Herman Dune les tocó abrir el escenario grande a eso de las 20:30, con un sol cayendo lentamente y el ambiente bastante emocionado. A pesar de que el jueves siempre suele haber menos gente que el sábado y el domingo ya se notaba una muchadada bastante expectante por escuchar y ver como sonaría Giant, el excelente último disco de la banda de los Dune, el cual presentarían por primera vez en tierras Españolas.





Fue un concierto de esos que te crean una sensación de placidez total, muy relajado y si mirabas alrededor notabas el buen rollo que la música de los Dune transpira en sus conciertos: es amable, cercana, pop semi-acústico con seso y carisma que incluye un hombre con un saxo gigantesco y un baterista que toca de pie. Inclusive André –vocalista y guitarra de la banda- se animó a recomendarnos algunos conciertos, especialmente el de su pata Kimya Dawson a la cual le tocaría animar el cotarro el sábado por la tarde.


A pesar de que –como siempre pasa en los festivales- la banda arrancó con un sonido jodido, ya a la mitad habían salvado la tarde con perlas del tamaño de I wish that i could see you soon y Take him back to new york city.


DIRTY THREE performing OCEAN SONGS



El primero de los conciertos perteneciente a la serie de los Don´t Look Back vendría a cargo de la banda de Warren Ellis, quien como muchos sabrán es el violinista de los Bad Seeds e integrante de la nueva banda del gran Nicolas Cuevas, Grinderman. Ya había podido verlos unos meses antes en Bilbao, ciudad cercana a mi jato pero verlos reproducir al completo Ocean Songs, uno de sus mejores discos no me hizo dudar ni un instante en correr a las primeras filas de un escenario que tenía como fondo el precioso mar de Barcelona.


Lo primero que puedes notar en un concierto de los DT es que mi tío Warren Ellis esta completamente chiflado, su locura sin embargo es amable, es lo más parecido que he visto a esos tíos que cuando están borrachos te abrazan, te dicen sobrino y te dan propina. El concierto de los Dirty Three fue un abrazo de pura energía a base de un violín que sangraba electricidad y distorsión por todas partes, espectáculo aparte las maleadisímas patadas voladoras de Ellis y el despliegue técnico (casi pirotécnico) de un Jim White (actual miembro de la banda de Cat Power) cuyo estilo para tocar la batería es un derroche de belleza, para mi uno de los mejores bateristas del mundo, y no, no exagero.





Al final fue eso. Ocean Songs fue en concierto un bálsamo de poderes, de electricidad, locura y poesía. Donde cada canción mutaba a las ordenes de un Warren Ellis pletórico y barbudo, genial.


MELVINS performing HOUDINI


Después de iniciar nuestra primera carrera de los 300 metros planos acompañados de grandes amigos (Miguel Uza de Rayobac y Renzo Lari ex vacas de wisconsin entre ellos) que nos llevaría de un escenario a otro (haríamos muchas más durante los tres días del festival) pudimos llegar a ver parte del estruendoso concierto que prometían los Melvins, que ya habían empezado a desmenuzar su Houdini antes de que llegáramos al escenario Estrella Damn, uno de los escenarios principales del festival.





Así pues si en la edición anterior del Primavera pudimos disfrutar de la apabullante descarga de riffs y contundencia de los Motorhead, este año casi nos partimos en pedazos con los Melvins, pudimos verlos embutidos en una especie de túnicas negras escupiendo cada una de las canciones de su seminal punk-rock-casi-metálico, aquel que llevaría a un joven Kurt Cobain a formar una banda.


La tensión que se sudaba abajo y arriba (sobre todo) del escenario era impresionante. Acompañado de dos baterías y un bajista que en cualquier momento podía bajarse a romperte la cara estaba Buzz Osborne a quien 20 minutos antes de terminar el concierto le apeteció desaparecer, esto motivó que la banda nos terminara de demoler con un solo de bateria(S) que pareció infinito y al cual estuvo invitado el Sr. John Stanier de la banda Battles, y lo que vendría no sería menos intenso, la noche era aún demasiado joven y claro demasiado increíble para ser cierta, a correr.


SLINT performing SPIDERLAND



Tengo que reconocer que obtuve el primer pase de fotógrafo (Ese que te permite estar antes de la primera fila durante las tres primeras canciones de todos los conciertos) para disfrutar siquiera los primeros 20 minutos de este show lo más cerca posible al escenario, aunque supiera que ni siquiera esa proximidad a la banda mientras tocaban su mítico Spiderland, disco leyenda donde los haya aquel que abrió la brecha a tantas bandas de post lo que sea de hoy en día, me haría mantener un contacto siquiera próximo con la realidad.



En mi cabeza se resaltaba un titular que había leído hace poco en un foro: DIOS EXISTE SLINT plays SPIDERLAND. Cuando las luces se apagaron por completo y el grito ensordecedor de la gente ya reclamaba a la banda sobre el escenario los primeros acordes de “Breadcrum Trail” empezaban a sonar, la emoción era grande, quien se hubiera imaginado esto, esto….era mejor que el sexo, por hoy al menos. El rock oscuro y denso de Slint no tardó en invadir todo el recinto que aparentemente rendía pleitesía a la banda evitando los insufribles solapamientos de sonido entre escenario y escenario, motivo por el cual se pudo disfrutar más aún – si cabe – de canciones como “Nosferatu Man” y “Washer".



En escena la banda se mostraba cauta, profesional y tranquila. David Pajo, ese genial guitarrista cuyo trabajo tanto en los principios de Tortoise como en sus proyectos solitarios es grande, justo frente a mi rascando su guitarra como si fuera lo más sencillo del mundo y a un extremo del escenario, esquivo como el sólo, un Brian Macmahan tirando la garganta por la ventana. Así como vinieron se fueron, ni siquiera nos dio tiempo a reaccionar, ¿lo que vimos fue verdad? Slint played Spiderland, dios existe.





COMETS ON FIRE plays BLUE CATHEDRAL



Brutal. No hay otra descripción posible para definir lo que arriba de un escenario hace la banda californiana, yo no sé si sea un poco tirado de los pelos haber hecho un concierto completo a base de un disco tan reciente como Blue Catedral o que tan influyente sea, haya sido o será el mismo pero lo de estos pelucones de Norteamérica fue puro sudor y lágrimas (y no precisamente de tristeza), las canciones fueron cayendo una por una con una energía tal que la sonrojante camisa hawaiana de alguno de sus componentes me hacía imaginar que tan mal sentaría esta música en la playa y que tan bien (miedo me daba) dentro de una sala pequeña salivando cerveza. Me repito: Brutal.





THE WHITE STRIPES


Lo más interesante del concierto de los Stripes fue ver lo bonito que tienen todo predispuesto en el escenario. Figúrense, unos amplis a tubos invadiéndolo todo, patológicamente ordenados, la batería en un extremo izquierdo con el clásico blanco y rojo de moderno diseño y unos roadies a la tela que parecían haber salido de una película de gangsters (sombrero a la Sinatra incluido). Que se yo, Meg no toca pues, sonríe y hace sus 4/4 con esfuerzo, pero Jack White imprime elegancia y vísceras cada vez que rasguea la guitarra, su blues corporal a pesar de todo la parafernalia que lo rodea te llega sincero y lo aprecias (a la distancia en mi caso). El cierre con hits de la talla de seven nation army seguro fue la delicia de los fans más acérrimos, servidor prefirió sentarse y descansar un poco.


PARENTHETICAL GIRLS



El desenvolvimiento dramático de Zak Pennington en escena es de los que ya no encuentras en abundancia hoy en día, el panic pop de Parenthetical Girls se enciende cuando este hombre (que clamaba a gritos una foto con Billy Corgan de Smashing Pumpkins que tocaban ese mismo día) se retuerce escenificando las letras de su excelente largo Safe as houses. Para tenerlos muy en cuenta, sobre todo para los que extrañamos las macabras elucubraciones que hicieran de Jamie Stewart (Xiu Xiu) un bendito transtornado. El cierre haciendo el cover de Enola Gay de Omd y todo el grupo tocando al unísino la misma batería fue para el recuerdo.





ELVIS PERKINS



Mala pata la de Elvis. Fue fichado casi a último minuto por la organización del festival, tiene que volar de un sitio a otro para llegar a tocar a tiempo y ya en Barcelona sus instrumentos se pierden en Paris. En fin, la primera presentación del excelente Ash Wednesday en España quedó como un esbozo de lo que podría haber sido, así que más no diremos, aquí hay mucho futuro, que vuelva ya.





FENNESZ AND MIKE PATTON


Mucho ruido y pocas nueces? El cansancio? La hora? O fue en realidad el hecho de que el manager de Fennesz nos haya hecho esperar una hora por el para una entrevista que nunca llegó. En fin, El hecho es que no fue lo que nos esperábamos, la combinación del capo de Ipecac y Christian Fennesz se deterioró muy pronto en lo que fue casi una hora de capas y capas de ruido y la voz de Patton que a pesar de sus múltiples registros jamás llegó a ensamblarse de manera convincente con la muralla de electrónica “seria” de Fennesz.


JUSTICE


Y empezó la fiesta. Con un Cross todavía fresquito los franceses hicieron menear las caderas al respetable durante todo su dj set. Lo de estos franchutes es la revitalización del beat a base de funky travieso y rugoso, eso aunado a una genial puesta en escena y a su ya clásico D.A.N.C.E hizo que – cerveza en mano – nos aunáramos a la rave con cláse que se armo en el hermoso forum de Barcelona. Porque sí pues, the way you dance is a mistery.


GIRL TALK


Este astuto defensor de los creative commons nos hizo pasar una noche de lo más buena, no paró de disparar durante todo su show un cocktail molotov no apto para puristas. Dentro de el se daban la mano el hip hop, el pop, el rock, el metal y los 80´s más pacharacos. Cualquier cosa era válida, los mash ups de Girl Talk(quien dice no ser un dj sino un colaborador de los artistas a los que les mutila las canciones) son devastadoras píldoras para menearte como poseso, eso aunado al hecho de que tuvimos la oportunidad de sostenerlo mientras se abalanzaba sobre nuestras cabezas berreando el Scentless Apprentice de Nirvana hicieron de este un show para el recuerdo con un cierre de fiesta memorable.



Hola, Bienvenidos

La introducción será breve pero el contenido -como lo podrán comprobar- sustancioso. Asi es, Interzona tiene blog, no, no se preocupen, en este espacio no nos desparramaremos con demagogias ni relatos atrevidos, tampoco con encuentros furtivos ni floros personalizados.


Este espacio esta únicamente planificado para reproducir material extra a nuestra edición impresa. Así, de ahora en adelante podrán encontrar aquí las reseñas de los conciertos a los que asistimos castigando nuestro bolsillo o a los festivales internacionales a los que somos gentilmente invitados en calidad de prensa. Podrán econtrar también reseñas y algunos postres más que por esas cosas del destino no tuvieron cabida en algún número de la revista.


Pues eso, WELCOME TO THE JUNGLE, BABY.